Audio sin comprimir vs comprimido: cómo afecta a la calidad
Cuando hablamos de calidad de audio solemos pensar enseguida en el formato: si es WAV “suena mejor”, si es MP3 “suena peor”… pero la realidad es un poco más matizada. El formato importa, pero la diferencia real la marcan la fuente (cómo se grabó o masterizó), el equipo de escucha (auriculares, altavoces) y el entorno (sala, ruido, volumen).
Aun así, elegir bien entre WAV/AIFF (sin comprimir), FLAC/ALAC (compresión sin pérdidas) y formatos con pérdidas como MP3, AAC u OPUS puede ahorrarte muchos gigas, evitar problemas de compatibilidad y ayudarte a montar un flujo de trabajo más limpio entre grabación, edición y distribución.
En esta guía verás qué significa “sin comprimir” y “comprimido”, cuánto pesa realmente cada formato por minuto, cuándo merece la pena uno u otro, varios mitos habituales y ejemplos de flujos de trabajo sencillos que puedes aplicar en tu día a día.
🎯 Convierte archivos en segundos (gratis y online)
Funciona en móvil y PC • Sin instalar nada
Tipos de archivo (resumen claro)
A grandes rasgos, todo se puede resumir en tres familias de formatos. Esta tabla te ayuda a ubicarlos rápido:
| Categoría | Ejemplos | Ventajas | Desventajas | Uso típico |
|---|---|---|---|---|
| Sin comprimir | WAV, AIFF (PCM) | Calidad máxima, edición sin pérdidas, latencia predecible. | Archivos muy pesados, poco prácticos para compartir. | Grabación, mezcla y edición en DAW, exportaciones “master”. |
| Compresión sin pérdidas | FLAC, ALAC | Misma calidad que WAV, 30–60% menos tamaño, buenos metadatos. | Compatibilidad variable (mejor que antes, pero no universal). | Archivo/master, biblioteca de música, colecciones personales. |
| Compresión con pérdidas | MP3, AAC, OGG, OPUS | Archivos muy ligeros, ideales para streaming y mensajería. | Pérdida irreversible de información (según bitrate y códec). | Streaming, podcasts, enviar por email/WhatsApp, webs. |
Conceptos básicos de compresión de audio
Antes de meternos en tamaños, dos ideas rápidas que te ayudarán a entender qué está pasando “por dentro”:
- Bitrate (kbps): indica cuántos “bits por segundo” usamos para describir el audio. A mayor bitrate, más información por segundo y, en general, mayor calidad y tamaño.
- CBR vs VBR: en CBR (bitrate constante) el archivo usa siempre el mismo bitrate; en VBR (variable) el códec dedica más bits a los pasajes complejos y menos a los sencillos, optimizando calidad/tamaño.
- Compresión psicoacústica: los formatos con pérdidas (MP3, AAC, OPUS…) se apoyan en cómo funciona nuestro oído para eliminar información “menos audible” y ahorrar espacio.
- Transparencia: punto a partir del cual, en condiciones normales, la mayoría de personas no distingue el archivo comprimido del original.
Tamaños aproximados por minuto
Estos valores son orientativos (asumiendo CBR y 44,1 kHz). El tamaño real puede variar según el contenido y el códec concreto.
| Formato | Parámetros | MB/min aprox. |
|---|---|---|
| WAV/AIFF (PCM) | 44,1 kHz · 16-bit · estéreo | ~10,1 MB |
| FLAC/ALAC | 44,1 kHz · 16-bit · estéreo | ~4–7 MB |
| MP3/AAC | 192 kbps | ~1,41 MB |
| MP3/AAC | 128 kbps | ~0,94 MB |
| MP3/AAC/OPUS | 96 kbps | ~0,70 MB |
| OPUS | 64 kbps (voz/nota) | ~0,47 MB |
Cuándo usar cada formato
En lugar de pensar en “el mejor formato”, piensa en qué vas a hacer con ese archivo:
- Vas a editar, mezclar o masterizar → usa WAV/AIFF (o FLAC si necesitas ahorrar espacio sin perder calidad).
- Quieres un archivo “definitivo” para tu biblioteca → FLAC/ALAC: sin pérdidas y con buena gestión de metadatos.
- Solo necesitas compartir y que se escuche bien → MP3/AAC/OPUS entre 96–192 kbps (voz: 64–128 kbps mono).
- Reproductores de coche, minicadenas o TVs antiguas → MP3 a 128–192 kbps es la apuesta más segura.
- Notas de voz, reuniones, entrevistas largas → MP3 u OPUS entre 64–96 kbps (mono) suele ser suficiente y ahorra mucho espacio.
🔁 ¿Necesitas cambiar de formato o reducir peso?
¿Realmente se nota la diferencia?
La respuesta corta: depende. Entre un WAV y un MP3 a 64 kbps la diferencia es evidente; entre un FLAC y un MP3 bien codificado a 192 kbps, en muchos casos tendrás que esforzarte para notarla.
- Más probable notar diferencia: música compleja, auriculares/altavoces de calidad, sala silenciosa, oyente entrenado.
- Menos probable notar diferencia: escucha en móvil, altavoces pequeños, ruido ambiente, volumen bajo, música de fondo.
- Para voz (podcasts, entrevistas) un buen MP3 puede ser totalmente suficiente incluso para uso profesional.
Mitos y verdades
- “A más kbps, siempre mejor” → pasado cierto umbral (transparencia), subir el bitrate apenas se nota pero el archivo sí engorda.
- “El 24-bit suena mejor en Spotify” → más profundidad de bits es útil en producción y mezcla; para distribución, los servicios normalizan y recodifican.
- “OPUS es peor que MP3” → a bitrates bajos para voz, OPUS suele ser más eficiente. MP3 gana en compatibilidad universal.
- “Si convierto un MP3 a WAV, recupero calidad” → no: solo haces el archivo más grande. Lo eliminado por la compresión con pérdidas no vuelve.
- “Puedo recomprimir MP3 sin perder” → cada reconversión con pérdidas degrada un poco más. Mejor partir del original o, si no queda otra, re-comprimir solo una vez.
Flujos de trabajo prácticos
- Música / producción → grabas y mezclas en WAV/AIFF 44,1 o 48 kHz · 24-bit → exportas máster en FLAC/WAV → creas versiones MP3/AAC para streaming, promos y envío.
- Podcast / entrevistas → grabas limpio (WAV u OPUS de buena calidad) → editas en WAV → publicas en MP3 64–128 kbps (mono si es solo voz).
- Notas de voz y audios de apps → OPUS/AMR/M4A desde WhatsApp, Telegram o grabadora → conviertes a MP3 online → organizas los archivos por fecha y tema.
Errores habituales al convertir audio
- Convertir streaming a MP3 pensando que mejora → si la fuente ya está comprimida, solo añades otra capa de compresión.
- Guardar siempre a 320 kbps “por si acaso” → perfecto para másters personales, pero excesivo para voz o usos cotidianos.
- Reconvertir MP3 varias veces → intenta trabajar siempre desde el archivo de mayor calidad disponible.
- No comprobar la compatibilidad → antes de entregar, prueba el archivo en el dispositivo donde se va a usar (coche, TV, etc.).
Preguntas frecuentes
¿Qué bitrate elijo para voz y para música?
Para voz, suele bastar con 64–128 kbps (mono). Para música, un rango muy usado es 128–192 kbps. Si necesitas archivos ultra-ligeros de voz, 64 kbps puede ser suficiente.
¿Qué formato es más compatible?
MP3 sigue siendo el estándar más aceptado en coches, TVs, reproductores antiguos y muchos dispositivos sencillos. Otros formatos (AAC, OPUS, FLAC) están muy extendidos, pero MP3 gana en compatibilidad “universal”.
¿Puedo editar un MP3?
Sí, puedes editar un MP3 en programas como Audacity o DAWs de música, pero es preferible editar siempre en WAV/FLAC y convertir a MP3 solo al final, para evitar pérdidas acumuladas.
¿Tiene sentido guardar mi biblioteca en FLAC?
Si valoras conservar el máster con calidad sin pérdidas y tienes espacio de sobra, FLAC/ALAC es una muy buena opción. Siempre podrás generar versiones MP3 más ligeras cuando las necesites.
Gratis • Online • Compatible con móvil y PC